
Bogotá, Cartagena y la isla de Barú. Son los tres puntos donde Sofitel tiene hotel en Colombia, y la cadena los acaba de incluir en una campaña que repasa cómo se vive el día, del desayuno a la noche, en seis ciudades del mundo. Para quien viaja dentro del país, la parte útil es lo que cada uno de esos hoteles propone.
Qué ofrece cada hotel Sofitel en Colombia
Los tres tienen un carácter distinto, y eso ayuda a elegir según el plan.
Bogotá: las Noches de Autor
En el Sofitel Bogotá Victoria Regia, la cadena destaca las Noches de Autor, que busca recrear un ambiente parisino en plena capital. Es un plan pensado para la noche, y encaja con quien viaja a Bogotá por trabajo o por un fin de semana y quiere una salida cerca del hotel.
Cartagena: veladas en el antiguo jardín del convento
El Sofitel Legend Santa Clara ocupa lo que fue un convento de las hermanas clarisas, y sus veladas se organizan en el antiguo jardín del claustro. Según la cadena, la idea es evocar la historia de la ciudad. Es una opción para quien ya tiene pensado alojarse en el centro amurallado y prefiere un plan tranquilo después de recorrerlo a pie.
Barú: mar Caribe y desconexión
El Sofitel Barú Cartagena Beach Resort se enfoca en el paisaje del mar Caribe y en desconectarse. Está en la isla de Barú, no en la ciudad, así que conviene contar con el traslado desde Cartagena al planear la estadía. Es el más indicado de los tres para quien busca playa y descanso más que agenda urbana.
Cómo llegar a los tres hoteles desde el resto del país
Bogotá y Cartagena tienen aeropuertos con conexiones directas desde las principales ciudades colombianas, de modo que llegar a dos de los tres hoteles no requiere más que un vuelo nacional. A Barú se accede desde Cartagena, por carretera o por mar. Quien quiera combinar los tres puede armar una ruta sencilla: empezar en Bogotá, volar a Cartagena y terminar con unos días de playa en la isla.
Qué propone Sofitel en otras ciudades del mundo
La campaña de la cadena reúne seis destinos, y cada uno tiene su momento del día. Para quien tiene un viaje internacional en el radar, sirve como un mapa de ideas.
En Marrakech, el Sofitel Marrakech Palais Imperial & Spa plantea una mañana lenta: desayuno con croissants que incorporan influencias marroquíes, rituales de spa y almuerzo junto a la piscina del restaurante L’Oasis. En Auckland, el Sofitel Auckland Viaduct Harbour apuesta por la tarde frente a la marina, con High Tea, tratamientos faciales con productos neozelandeses y una copa de champán cuya botella se abre con sable, una tradición francesa conocida como sabrage.
En Marsella, el Sofitel Marseille Vieux-Port combina salidas a las Calanques con aperitivo en la terraza, y su restaurante Les Trois Forts está a cargo del chef Sylvain Touati. En Nueva York, el Sofitel New York marca la llegada de la noche con el Candle Ritual y propone seguir en el bar Social 45, donde sirven el Sofitel No.5 Martini, hecho con ginebra y cordial de champán.
En Varsovia, el Sofitel Warsaw Victoria incluye La Brasserie Modern, que según la cadena tiene dos toques de la guía Gault & Millau y cocina con ingredientes polacos de temporada. En Seúl, el Sofitel Ambassador Seoul Hotel & Serviced Residences ofrece té de la tarde con vista al lago Seokchon y, ya de noche, cócteles y vinos franceses en el piso 32, en el bar Latitude32.
Para un colombiano, Marsella, Varsovia y Seúl suelen requerir planear conexiones con escala en Europa o Norteamérica; Nueva York, en cambio, cuenta con vuelos directos desde Bogotá, y Marrakech y Auckland exigen un itinerario más largo.