
Un conjunto de restaurantes, cafeterías especializadas y bares de autor distribuidos en construcciones coloniales y de mediados del siglo XX conforma la nueva oferta gastronómica con la que el Four Seasons Hotel and Residences Cartagena entra al escenario de la restauración en la capital del departamento de Bolívar. La propuesta arquitectónica y conceptual del complejo hotelero articula escenarios históricos como la antigua Iglesia de la Veracruz y el antiguo Club Cartagena, ofreciendo itinerarios de consumo abiertos tanto a residentes locales como a viajeros internacionales.
Para el turista colombiano que visita el sector histórico y el barrio Getsemaní, es común ver que la oferta de restauración de alto nivel se encuentre dispersa en diferentes casonas coloniales de la ciudad. Sin embargo, no es raro encontrar que los comensales busquen espacios integrados donde puedan transicionar desde un café de origen por la mañana hasta un bar de coctelería clásica o un restaurante de carnes al final de la tarde sin salir del mismo recinto. Integrar conceptos gastronómicos internacionales con insumos de distintas regiones de Colombia en inmuebles patrimoniales puede ser una opción interesante para dinamizar el turismo de lujo en el Caribe colombiano, compitiendo con destinos consolidados de la región centroamericana y el área insular.
Espacios icónicos y propuestas de cocina especializada
La distribución de los espacios dentro de la propiedad responde a distintas franjas horarias y estilos de servicio, buscando recuperar la memoria arquitectónica de las edificaciones donde se asientan:
Pizzeria Della Chiesa
Ubicada en la estructura que albergó históricamente a la Iglesia de la Veracruz y posteriormente al Teatro Cartagena, este espacio centra su oferta en la preparación de pizza napolitana respetando las técnicas de fermentación e ingredientes tradicionales de Italia. Su diseño está orientado a almuerzos y cenas informales para compartir en grupo.
Café Rialto
Dedicado a la cultura cafetera del país, ofrece una carta compuesta por cafés de especialidad cultivados en diversas regiones colombianas. Su menú se complementa con repostería artesanal, panadería horneada en el sitio y productos tradicionales de la cocina local pensados para el desayuno o la merienda.
Atrio y El Patio del Limonar
En el centro de la propiedad, bajo un techo de cristal decorado con vegetación y pisos de mármol, se sitúa Atrio. Durante las mañanas opera como un salón para pasabocas ligeros y cafés, mientras que hacia la tarde evoluciona hacia un formato de bar de aperitivos con vinos por copa y coctelería. Los sábados por la tarde el ambiente se acompaña con presentaciones musicales en vivo. En esa misma área, El Patio del Limonar dispone el servicio de desayuno bufé enfocado en frutas tropicales, jugos naturales, panes colombianos y recetas regionales.
Coctelería de época y cocina de corte internacional
La sección del complejo que corresponde al antiguo Club Cartagena aloja los conceptos enfocados en la experiencia nocturna y la alta cocina de corte internacional:
- Bar Lelarge: Nombrado en homenaje al arquitecto francés Gastón Lelarge, el establecimiento recrea la estética de los bares de la década de 1950. Su carta de bebidas reúne licores de reserva, vinos seleccionados y coctelería de autor acompañada de entradas frías y calientes.
- The Grand Grill by Major Food Group: Operado en alianza con la firma estadounidense de restauración, este concepto combina el estilo de los grandes steakhouses caribeños y norteamericanos de mediados del siglo XX. Su menú integra cortes de carne importada con insumos locales colombianos, junto a un servicio enfocado en martinis clásicos.
Alejandro Soria, director de alimentos y bebidas de la propiedad, indicó que la concepción de cada restaurante buscó otorgar una personalidad independiente a cada salón, permitiendo que la comunidad local cartagenera y los huéspedes encuentren alternativas adaptadas a diferentes momentos del día.
Suele ocurrir que la gastronomía dentro de las grandes cadenas hoteleras sea percibida como un servicio rígido pensado de forma exclusiva para los usuarios hospedados. No obstante, la integración de marcas internacionales de restauración junto a la puesta en valor de inmuebles patrimoniales podría representar un punto medio muy provechoso para la escena culinaria de Cartagena, permitiendo que la ciudad diversifique su oferta gastronómica de alto nivel mediante espacios que conectan la arquitectura histórica con tendencias globales de consumo.