
Colombia ya tiene 141.241 alojamientos de renta corta listados en plataformas digitales, según Asohost. A finales de 2023 eran unos 94.000. La oferta aumentó cerca de 50% en menos de tres años, y la pregunta para quien piensa poner un apartamento a rentar por noches es si la demanda acompañó ese ritmo.
Cuánto creció la oferta y qué pasó con la ocupación
Entre diciembre de 2023 y junio de 2026, los anuncios activos pasaron de unos 94.000 a 138.340, un salto cercano al 47%. Para septiembre la cifra llegó a 141.241.
La demanda también subió. Entre julio de 2025 y junio de 2026 se reservaron 12,53 millones de noches, 12% más que en el periodo anterior. Sin embargo, la ocupación promedio quedó en 34,4%, frente a 34,9% un año antes, y la tarifa diaria promedio bajó 3,7%, de $334.483 a $322.272. Hay más huéspedes, pero también más oferta compitiendo por ellos.
Cómo saber si hay demanda en la zona
El promedio nacional dice poco sobre una localidad o un barrio concreto. Antes de destinar un inmueble a este uso conviene mirar qué oferta comparable hay cerca, cuáles son las temporadas altas y bajas, qué tipo de viajero llega, qué tan bien conectada está la zona y si cerca hay oficinas, atractivos turísticos o eventos que muevan la ocupación.
Suele ocurrir que quien proyecta ingresos toma como referencia lo que cobra una propiedad vecina y no cada cuánto se ocupa. Son datos distintos, y el segundo pesa más en la cuenta final.
Qué cuentas conviene hacer con una ocupación realista
Las comisiones de las plataformas, los servicios públicos, la administración, la limpieza, el mantenimiento, la reposición de elementos y los días sin reservas reducen el ingreso efectivo. Con un promedio nacional de 34,4%, resulta arriesgado proyectar un inmueble lleno casi todo el mes. Además, si la tarifa promedio cae mientras la oferta sube, es razonable armar escenarios con precios más bajos que los actuales.
Qué requisitos exige operar un alojamiento
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo establece que los prestadores de servicios turísticos deben inscribirse en el Registro Nacional de Turismo (RNT) antes de empezar a operar. Esto incluye a las viviendas turísticas y a otros tipos de hospedaje.
La norma además se está moviendo. En 2026, MinCIT publicó un proyecto de decreto para actualizar disposiciones sobre el RNT y sobre las obligaciones de los operadores de plataformas digitales de servicios turísticos. Por eso lo regulatorio entra en la cuenta desde el inicio, no después de la primera reserva.
Administrar uno mismo o contratar un operador
Con una sola propiedad es posible manejarlo todo directamente. Al sumar unidades se complica: reservas, tarifas, atención al huésped, limpieza, mantenimiento, disponibilidad en varias plataformas y seguimiento financiero. Un operador especializado quita carga, pero tiene un costo que debe restarse de la rentabilidad esperada.
También hay software para administrar propiedades, gestionar canales, automatizar tareas y ajustar tarifas, una oferta que se amplía a medida que crece el sector.
Cómo diferenciarse entre más de 141.000 alojamientos
Competir solo por precio es cada vez más difícil en un mercado así. La ubicación, el diseño, la facilidad para reservar, la limpieza, la comunicación y los servicios adicionales pueden marcar la diferencia. También sirve definir un perfil de huésped: viajeros corporativos, familias o estadías largas.
Lina María Roa, cofundadora de ExpoHost, lo resume así: “Antes de entrar, es cada vez más importante entender la demanda, hacer las cuentas con escenarios realistas, conocer las reglas y definir cómo se va a operar y diferenciar la propiedad”.
Qué proyecta el sector para 2026 y 2027
Asohost estima que Colombia cerrará 2026 con entre 142.000 y 145.000 anuncios activos, y que llegará a entre 149.000 y 155.000 en 2027. La demanda de este año podría ubicarse entre 12,8 y 13,3 millones de noches reservadas.
Para quienes quieran seguir el sector de cerca, la quinta edición de ExpoHost se realizará el 7 y 8 de octubre de 2027 en Corferias, en Bogotá. Reunirá a operadores y administradores de propiedades, anfitriones profesionales, inversionistas, desarrolladores, plataformas tecnológicas y proveedores.