
Un flujo superior a los 7,1 millones de visitantes durante los primeros cinco meses de 2026 respalda la infraestructura de Puebla de cara a la organización del encuentro de comercialización de viajes más relevante de ese país. La Secretaría de Turismo del Gobierno de México comenzó de manera formal las inspecciones técnicas en los recintos oficiales de la capital poblana, sentando las bases operativas de la edición del Tianguis Turístico México 2027, la plataforma anual que concentra a los principales operadores de la industria global.
Para las agencias de viajes y mayoristas del mercado colombiano, es común ver que la promoción turística de México se centre casi exclusivamente en destinos de playa como Cancún o la Riviera Maya. Sin embargo, no es raro encontrar que los viajeros procedentes de Sudamérica muestren un interés creciente por los circuitos culturales, arqueológicos y coloniales del interior del territorio mexicano. El fortalecimiento logístico de ciudades coloniales centro-sur puede ser una opción interesante para los turoperadores de la región andina, ya que permite estructurar paquetes multidestino que diversifiquen la oferta tradicional de las vacaciones de mitad de año.
Inspección técnica y capacidades de la infraestructura sede
Las comisiones oficiales lideradas por la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, junto a la titular de la cartera turística del estado de Puebla, Carla López-Malo Villalón, ejecutaron una auditoría de capacidades en las instalaciones del Centro Expositor y de Convenciones Puebla. La revisión contempló la evaluación de los accesos viales, las áreas destinadas al montaje de los pabellones comerciales, las salas para citas de negocios y los salones previstos para los foros académicos y la ceremonia oficial de apertura.
Rodríguez Zamora puntualizó que el Tianguis Turístico actúa como el principal dinamizador del sector, al convocar de manera simultánea a compradores internacionales, delegaciones de gobiernos locales y prestadores de servicios aéreos y hoteleros. Los indicadores de flujo de la entidad federativa federan 7.151.710 llegadas de visitantes entre enero y mayo de 2026, marcando una progresión del 1,5% respecto al mismo ciclo del año previo, junto con una derrama económica captada de 8.275 millones de pesos mexicanos.
La gastronomía estacional como detonante económico local
De manera paralela a la planeación del evento de 2027, las autoridades turísticas e integrantes de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) inauguraron de forma oficial la temporada del plato patrimonial Chile en Nogada 2026, ciclo culinario que se extenderá desde el mes de julio hasta mediados de septiembre. Las previsiones del sector privado estiman la comercialización de 4.450.000 porciones de este preparado tradicional, proyectando un movimiento económico de 2.000 millones de pesos mexicanos.
Miguel Aguiñiga Rodríguez, titular de la Unidad de Innovación, Sustentabilidad y Profesionalización Turística, señaló en el marco del lanzamiento que el patrimonio culinario se mantiene como uno de los factores decisivos para la elección de destinos por parte del turismo internacional. El funcionario enfatizó el valor de las cadenas productivas agrarias que sustentan la elaboración de la receta en las comunidades rurales del estado.
Estructura productiva del circuito gastronómico poblano
La cadena de suministro vinculada a la preparación del platillo tricolor integra a diversos actores económicos de la región:
- Participación de más de 220 unidades de producción agrícola de origen familiar.
- Operación de 70 cocinas de corte tradicional distribuidas en 11 municipios del estado.
- Vinculación comercial de más de 2.000 establecimientos formales de alimentos y bebidas.
- Desarrollo de rutas de agroturismo en localidades productoras como Calpan y San Nicolás de los Ranchos.
Suele ocurrir que los grandes eventos del sector de congresos y convenciones se enfoquen únicamente en las métricas de ocupación de las cadenas hoteleras internacionales ubicadas en las zonas céntricas. No obstante, la articulación de ferias de esta magnitud con programas de turismo comunitario e itinerarios gastronómicos podría representar un punto medio propicio para mitigar la centralización del gasto de los visitantes de negocios, promoviendo la transferencia de capitales hacia el sector rural y los pequeños operadores locales durante los preparativos de la cita internacional.