
Un recorrido migratorio superior a los 8.000 kilómetros desde las frías aguas de la Antártida culmina cada año en el litoral del norte del Perú. Con el arribo de las primeras colonias de cetáceos a las costas de la región Piura, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) dio inicio formal a la temporada de avistamiento de ballenas jorobadas 2026 durante un acto oficial celebrado en el Desembarcadero Pesquero Artesanal del distrito de Los Órganos.
Para el viajero colombiano acostumbrado a las jornadas de observación marina en el Pacífico nacional —como las que ocurren en las bahías de Solano, Nuquí o el Parque Nacional Natural Gorgona—, es común ver que las costas sudamericanas compartan el mismo corredor de reproducción de mamíferos marinos durante el segundo semestre. Sin embargo, no es raro encontrar que la oferta turística del norte peruano combine la experiencia del avistamiento con la gastronomía marina y la infraestructura de playas de aguas más templadas. Esta temporada en el litoral vecino puede ser una opción interesante para los turistas del sudoeste y centro de Colombia que buscan alternativas de ecoturismo transfronterizo con fácil conectividad aérea.
Proyecciones económicas y flujo de visitantes en Piura
La inauguración del periodo de observación estuvo encabezada por el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Berthin Gómez, en compañía de la ministra del Ambiente, Nelly Paredes, así como autoridades locales del distrito de Los Órganos y representantes de Promperú. El encuentro sirvió para fijar las metas de ocupación hotelera y dinamización de la economía local entre los meses de julio y octubre, periodo en el que se concentran los avistamientos.
Durante el ejercicio de 2025, la localidad de Los Órganos acumuló más de 48.000 pernoctaciones y sostuvo un promedio de ocupación en establecimientos de hospedaje cercano al 24%. Las proyecciones oficiales para la temporada 2026 apuntan a sostener e incrementar estos indicadores, impulsando el gasto directo en operadores marítimos, guías de naturaleza, restaurantes de pesca del día, transportadores terrestres y comercios de artesanías de la caleta.
Capacitación operativa y sostenibilidad de la actividad marina
La regulación del espacio marítimo durante el avistamiento busca prevenir el estrés de los ejemplares en etapa de apareamiento y cría. El Mincetur reportó que más de 600 prestadores de servicios turísticos de la zona costera han recibido capacitación técnica en normativas de navegación, distancias mínimas de acercamiento y prácticas de conservación marina.
Berthin Gómez subrayó que el aprovechamiento turístico de la fauna silvestre solo es viable en la medida en que los operadores formales asuman protocolos estrictos de protección. En el marco de la jornada inaugural, las autoridades presentaron las obras de adecuación en el acceso a la playa Los Órganos, espacio que ahora cuenta con señalética informativa sobre las especies marinas de la zona y guías de comportamiento ambiental para los visitantes. Asimismo, se habilitaron puntos de sensibilización bajo la campaña institucional Juntos por un turismo que respeta.
Opciones de viaje para el mercado suramericano
El circuito turístico del norte peruano, que abarca balnearios como Máncora, Cabo Blanco y Los Órganos, ha estructurado una oferta complementaria que vincula la observación de fauna con deportes acuáticos y rutas gastronómicas.
Suele ocurrir que el turismo internacional asocie las rutas de viaje por el Perú de forma exclusiva con los atractivos arqueológicos de la región andina. No obstante, la consolidación de itinerarios enfocados en la biodiversidad marina demuestra que la franja costera del Pacífico Sur puede representar un punto medio idóneo para diversificar la demanda vacacional, ofreciendo a los viajeros continentales experiencias de naturaleza de alta calidad bajo un marco de sostenibilidad y formalidad prestacional.