
Para esta Semana Santa 2026, Santa Marta, uno de los destinos más codiciados del Caribe, se prepara para recibir a miles de visitantes bajo un fenómeno que ha cambiado las reglas del juego para el gremio: el protagonismo absoluto de las reservas de última hora.
El fenómeno de las reservas tardías en 2026
De acuerdo con el más reciente análisis de Cotelco Magdalena, basado en el comportamiento histórico de la región, el potencial de ocupación de la ciudad para esta época de recogimiento y descanso suele alcanzar un 76,6 %. Sin embargo, la realidad actual marca una pauta diferente en la planificación de los colombianos.
A la fecha, las reservas confirmadas se ubican en apenas un 49 %. Esta cifra evidencia una tendencia de compra tardía que se ha consolidado profundamente en los últimos años durante las temporadas altas. De mantenerse este ritmo, el gremio proyecta que la ocupación efectiva cerrará en un rango entre el 63 % y el 68 %. Aunque se ubica por debajo de su techo histórico, sigue representando un resultado positivo que traerá aproximadamente a 105.000 huéspedes al destino.
Movilidad y conectividad turística
El éxito de la temporada dependerá en gran medida de las rutas de acceso. Por vía terrestre, se anticipa un flujo importante de turistas provenientes del interior del país, destacando regiones como Bogotá, Antioquia y los Santanderes, quienes llegarán principalmente a través de la Troncal de Oriente y el corredor de Barranquilla.
No obstante, el turismo de naturaleza enfrenta un obstáculo logístico. Las afectaciones presentadas en el puente de Mendihuaca han impactado la conectividad del corredor hacia el Parque Tayrona, limitando el acceso a ciertos atractivos y alojamientos ecológicos de la zona.
El papel estratégico del aeropuerto Simón Bolívar
Para equilibrar los retos de infraestructura vial, la conectividad aérea operará a su máxima capacidad. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar ha confirmado la programación de 38 vuelos entre el jueves y el viernes santo, consolidándose como los días pico para la llegada de pasajeros en tránsito.
El debate sobre las viviendas turísticas y la informalidad
Al evaluar el impacto de la Semana Santa, es imperativo analizar la sobreoferta de alojamientos. Durante la misma temporada en 2025, la ciudad logró un 74,52 % de ocupación, pero la distribución actual de la demanda está lejos de ser homogénea.
Según los datos del Registro Nacional de Turismo, Santa Marta cuenta con 7.541 prestadores de servicios de alojamiento. El dato revelador es que el 89,8 % de esta cifra corresponde a viviendas turísticas, dejando a la hotelería formal en una proporción significativamente menor.
Hoy, la ciudad dispone de una enorme capacidad instalada que supera las 27.000 habitaciones y las 75.000 camas. Esto genera un reto de competitividad monumental para el sector hotelero formal, que debe asumir cargas tributarias y normativas mucho más altas frente a los modelos alternativos que dominan el mercado.
La visión de Cotelco Magdalena ante la nueva temporada
Las decisiones de viaje este 2026 también están fuertemente influenciadas por la coyuntura económica del país y las percepciones de seguridad en las carreteras. Frente a este panorama, Omar García Silva, presidente ejecutivo de Cotelco Magdalena, es claro en su lectura del mercado:
“Santa Marta sigue siendo uno de los destinos preferidos por los colombianos en Semana Santa. Sin embargo, el comportamiento del mercado ha cambiado: hoy las reservas se realizan cada vez más cerca a la fecha del viaje, y existe una mayor diversificación en los tipos de alojamiento”.
Desde el gremio turístico se reitera el llamado a la responsabilidad de los viajeros. Planificar con anticipación y priorizar los servicios turísticos legales y formales no solo garantiza una experiencia de viaje segura y con altos estándares de calidad, sino que fomenta un desarrollo sostenible y ordenado para la ciudad.