
El domingo 6 de septiembre, el NH Collection Teleport Royal transformó su Lazy Brunch habitual en una jornada solidaria en alianza con el Banco de Alimentos de Bogotá. La fórmula fue simple: vincular la participación en el brunch con una contribución destinada a las comunidades afectadas por el terremoto del 10 de agosto. El resultado fue concreto: 19.460.000 pesos recaudados, más 2.019 elementos donados entre alimentos, artículos de higiene y kits de primeros auxilios.
Un brunch con cerca de 100 asistentes y una causa detrás de cada mesa
La jornada reunió a cerca de 100 personas, un número que convierte el evento en un caso interesante dentro del sector hotelero: en lugar de organizar una campaña de donación separada, el hotel usó una experiencia gastronómica que ya tenía audiencia propia —su brunch dominical— como vehículo de recaudación. Es un modelo que empieza a verse con más frecuencia en el sector de hospitalidad: convertir un servicio habitual del hotel en una causa puntual, sin necesidad de organizar un evento adicional desde cero.
Qué se recaudó exactamente
Además del dinero, la jornada logró reunir 729 kilogramos de alimentos, 848 artículos de higiene y 442 kits de primeros auxilios, para un total de 2.019 elementos que se suman a los recursos monetarios. Ese desglose es relevante porque muestra que la contribución no fue solo económica: cubrió necesidades básicas concretas —comida, higiene y atención médica de urgencia— que suelen ser las más críticas en las primeras etapas de una emergencia.
El tamaño real del reto de reconstrucción
Para dimensionar por qué este tipo de aportes siguen siendo necesarios semanas después del sismo, vale la pena mirar los datos oficiales: según la Alcaldía Mayor de Bogotá, en información publicada el 2 de septiembre, 15 ingenieros especializados del IDIGER permanecieron cerca de 20 días en territorio y evaluaron 971 viviendas y 286 edificaciones indispensables en 27 municipios afectados. Esa cifra confirma que la magnitud del terremoto sigue exigiendo trabajo de evaluación técnica más de tres semanas después del evento, con necesidades que ya no son solo de emergencia inmediata sino de vivienda, infraestructura y servicios esenciales a mediano plazo.
Por qué participa una cadena hotelera internacional
Minor Hotels, la cadena a la que pertenece NH Collection, se sumó a este esfuerzo a través de su alianza con el Banco de Alimentos de Bogotá. Es un ejemplo de cómo una cadena hotelera con presencia internacional puede canalizar recursos hacia una organización local especializada en logística de ayuda alimentaria, en lugar de intentar gestionar directamente la distribución de las donaciones. Esa división de roles —el hotel aporta el espacio, la audiencia y parte de los recursos; el Banco de Alimentos aporta la experiencia logística— suele ser más eficiente que iniciativas aisladas.
Qué representa este tipo de iniciativa para el sector hotelero bogotano
Es común que, tras una emergencia de esta magnitud, distintos actores del sector turístico y hotelero busquen sumarse a la respuesta con acciones que vayan más allá de comunicados de solidaridad. Lo que distingue a esta iniciativa es que convirtió un servicio comercial habitual —un brunch de fin de semana— en un mecanismo de recaudación medible, con cifras concretas de dinero y elementos donados. Para otros hoteles y restaurantes que busquen sumarse a la reconstrucción de las zonas afectadas, este modelo ofrece una alternativa replicable: no se necesita organizar un evento nuevo, sino resignificar temporalmente uno que ya funciona.