
El consumo de café de especialidad está registrando una transformación estructural en sus hábitos de preparación y disfrute, impulsado principalmente por consumidores pertenecientes a las generaciones millennial y Gen Z. Esta tendencia ha desplazado el consumo del café como una simple bebida funcional matutina hacia un formato enfocado en la personalización, donde destacan preparaciones a base de espresso y extractos fríos como el cold brew. En el contexto colombiano, es común ver que en un país con una profunda tradición cafetera el consumo doméstico solía limitarse a métodos de filtrado tradicionales; sin embargo, no es raro encontrar ahora un interés creciente por replicar en casa las recetas sofisticadas que popularizaron las tiendas especializadas.
Tendencias globales y el desempeño del mercado en Colombia
El cambio en la demanda encuentra respaldo en indicadores internacionales y métricas locales de consumo. De acuerdo con el reporte National Coffee Data Trends publicado por la National Coffee Association (NCA), el consumo diario de bebidas de especialidad ha mantenido una trayectoria ascendente en el ámbito global. Durante los últimos cinco años, las preparaciones a base de espresso —entre las que se incluyen cappuccinos, lattes, macchiatos, americanos y flat whites— mostraron un incremento del 17 % a nivel mundial.
El segmento de mayor dinamismo corresponde a las bebidas frías. Cifras de la misma entidad internacional revelan que la categoría integrada por el cold brew, el nitro coffee y los cafés helados o frozen creció cerca de un 42 % en el mismo quinquenio. Las estadísticas que cita el informe de la NCA corresponden a patrones globales de consumo, pero sirven para ilustrar cómo el mercado latinoamericano empieza a alinearse con estos formatos.
En el caso de Colombia, la expansión de este segmento se evidencia tanto en el canal comercial como en el gasto de los hogares:
- Existencia de más de 2.000 cafeterías de especialidad en el territorio nacional que actúan como vitrina de nuevas tendencias.
- Un valor total de la categoría de café que alcanza cerca de $3 billones de pesos colombianos.
- Un crecimiento del 28 % en valor dentro del mercado nacional, lo que refleja una disposición a pagar por insumos y equipos de mayor sofisticación.
Innovación tecnológica para la preparación doméstica
Ante un consumidor que busca versatilidad sin requerir conocimientos técnicos de barismo, los fabricantes de electrodomésticos han redirigido sus procesos de desarrollo hacia la automatización y la simplificación de procesos. La evolución de la industria pasó de concentrarse únicamente en la presión de extracción para el espresso caliente a diseñar dispositivos capaces de gestionar múltiples temperaturas y texturas de leche.
En este segmento, la marca Krups, perteneciente a Groupe SEB, introdujo al mercado su modelo Coffee Crush. Este equipo automático está diseñado para realizar el proceso completo desde el grano entero hasta la taza en un solo paso. A diferencia de las máquinas tradicionales de espresso convencional, la propuesta integra funciones programadas para elaborar espresso, café filtrado y preparaciones frías como el cold brew desde un mismo panel de control.
Natalia Barrero, gerente de categoría en Groupe SEB, señaló que las generaciones más jóvenes demandan flexibilidad para adaptar sus bebidas a diferentes momentos del día, integrando con frecuencia alternativas como leches vegetales o métodos de extracción en frío.
Impacto en el diseño de productos y hábitos de consumo
El auge de estas preparaciones refleja cómo la industria de tecnología para el hogar debe responder a usuarios que entienden el café como un elemento de bienestar y expresión personal. La incorporación de sistemas de molienda integrados y recetas automatizadas en equipos de tamaño compacto busca eliminar la barrera de complejidad que antes alejaba al usuario común de la alta gastronomía cafetera.
Suele ocurrir que el equipamiento de cocina en los hogares colombianos evolucione a medida que la oferta de granos de origen diferenciado se vuelve más accesible. La disponibilidad de máquinas capaces de alternar entre extracciones calientes y frías de forma inmediata podría representar un punto medio interesante para quienes buscan reducir sus gastos diarios en tiendas de calle sin renunciar a la variedad de recetas contemporáneas.