
Avianca puso en marcha la reactivación de sus servicios aéreos hacia el Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira, luego de que la Aeronáutica Civil emitiera la certificación técnica que avala la seguridad de la terminal risaraldense para la reanudación del tráfico comercial. El plan operativo de la aerolínea comenzó a ejecutarse con una oferta inicial de cuatro frecuencias diarias conectando a la capital de Risaralda con Bogotá y Medellín, con la previsión de aumentar de manera progresiva esta capacidad hasta alcanzar diez vuelos cotidianos a medida que la infraestructura aeroportuaria recupere su pleno rendimiento.
La interrupción de las actividades operativas en la terminal de Pereira estuvo motivada por las afectaciones provocadas por los sismos registrados recientemente en el occidente del país. Ante esta coyuntura, la autoridad aeronáutica llevó a cabo inspecciones detalladas sobre la pista y la infraestructura del aeropuerto antes de otorgar el aval para el restablecimiento ordenado de los vuelos de pasajeros.
Escalonamiento de las frecuencias desde Bogotá y Medellín
El cronograma establecido por la compañía aérea determinó una reapertura por fases diferenciadas según la ciudad de origen. Desde la capital colombiana, los trayectos se reanudaron el 26 de agosto con una disponibilidad de tres itinerarios diarios saliendo desde el aeropuerto internacional El Dorado. Por su parte, la conexión con la capital antioqueña retornó el 27 de agosto operando una frecuencia diaria en su fase inicial.
El esquema de incremento operativo prevé la incorporación gradual de aviones y asientos a medida que la administración del Aeropuerto Internacional Matecaña habilite la totalidad de las áreas logísticas de la terminal. El objetivo trazado por la empresa es establecer una programación definitiva de diez vuelos diarios por sentido, distribuidos en ocho frecuencias en la ruta Bogotá–Pereira–Bogotá y dos frecuencias en el trayecto Medellín–Pereira–Medellín, atendiendo así la demanda acumulada en la región cafetera.
Suele ocurrir que en situaciones de contingencia operacional o cierres preventivos de infraestructura aeroportuaria, la restitución de itinerarios requiera fases de adaptación técnica tanto para el personal en tierra como para la rotación de aeronaves. En este contexto, no es raro encontrar que un escalonamiento paulatino de las frecuencias represente un punto medio para garantizar el cumplimiento de los horarios autorizados sin sobrecargar la plataforma operativa que se encuentra en proceso de normalización.
Flexibilidad en tiquetes para viajeros afectados por los sismos
Con el fin de mitigar las dificultades de transporte derivadas de la suspensión temporal de operaciones, la empresa activó una serie de medidas de flexibilidad para los usuarios que tenían reservas programadas durante el periodo de cierre. Estas condiciones especiales están dirigidas a los pasajeros con tiquetes comprados para volar entre el 10 y el 30 de agosto de 2026.
La política de reacomodación y cambios de fecha sin cobros adicionales contempla a las personas con viajes originados o destinados a la ciudad de Pereira, pero también extiende su cobertura a otras tres terminales aéreas del suroccidente y el Pacífico colombiano que experimentaron alteraciones operativas como consecuencia de los sismos: Armenia, Cali y Quibdó.
Es común ver que las variaciones imprevistas en la operación de las terminales del Eje Cafetero alteren significativamente los itinerarios turísticos y los desplazamientos corporativos en el occidente del país. Frente a este panorama, la exención de penalidades por cambio de fecha puede ser una opción interesante para los viajeros que debieron aplazar sus compromisos o recurrir a rutas terrestres alternas mientras las autoridades aeronáuticas completaban las verificaciones de seguridad en la pista de Pereira.
Contexto institucional y recuperación del transporte regional
La reactivación del corredor aéreo busca restituir los enlaces directos entre Risaralda, el centro del país y Antioquia, reinsertando a la zona cafetera dentro de la red de destinos nacionales e internacionales de la aerolínea.
Sobre las condiciones que guían el restablecimiento del servicio, Ángela María Orozco, Vicepresidenta Senior de Asuntos Corporativos de Avianca, explicó que la preservación de la seguridad de los usuarios y tripulaciones constituye el criterio prioritario en cada etapa del proceso. Según la ejecutiva, la adición paulatina de capacidad aérea hacia el aeropuerto de Pereira se realiza en coordinación directa con la Aeronáutica Civil, con el propósito de aportar al restablecimiento de la movilidad, la actividad turística y el comercio en la región.
La normalización gradual de los vuelos hacia el Aeropuerto Internacional Matecaña representa un paso clave para el transporte aéreo del Eje Cafetero, en una fase donde la coordinación entre los organismos gubernamentales y las empresas operadoras resulta determinante para consolidar la conectividad del país.