
Tras el cierre temporal del Aeropuerto Internacional Matecaña debido al terremoto registrado el pasado 10 de agosto, la aerolínea LATAM Airlines Colombia anunció la reanudación de sus operaciones hacia la capital de Risaralda a partir del 26 de agosto de 2026. La reactivación de los trayectos se realizará de forma progresiva desde Bogotá y Medellín, ofreciendo inicialmente un esquema de 21 frecuencias semanales mientras la infraestructura aeroportuaria recupera gradualmente su capacidad de atención plena.
Suele ocurrir que ante emergencias naturales en la región andina colombiana, la conectividad aérea del Eje Cafetero sufra alteraciones drásticas que impactan tanto el turismo de negocios como las vacaciones de los viajeros locales e internacionales. En este escenario, la reapertura paulatina de los vuelos a Pereira representa un paso determinante para reestabilizar el flujo de pasajeros y carga en Risaralda y sus departamentos limítrofes, evitando el aislamiento prolongado de un nodo económico fundamental para el occidente del país.
Frecuencias iniciales y red de conectividad en el Eje Cafetero
La programación dispuesta por la compañía para esta etapa de reapertura contempla dos vuelos diarios en la ruta Bogotá–Pereira y una frecuencia diaria en el trayecto Medellín–Pereira. Este esquema inicial de tres vuelos al día equivale a 21 frecuencias a la semana, una cifra menor a los cinco vuelos diarios que la empresa operaba habitualmente antes de la contingencia provocada por el sismo. Según la aerolínea, el retorno a los niveles de oferta previos al evento telúrico estará sujeto a la evolución técnica y la habilitación de los servicios en la terminal de la capital risaraldense.
De forma paralela, la aerolínea mantendrá un esquema de refuerzo en el cercano Aeropuerto El Edén de Armenia para absorber parte de la demanda regional. La compañía operará dos vuelos diarios adicionales hacia la capital del Quindío, completando un total de tres frecuencias diarias en esa terminal. Esta medida busca ofrecer alternativas de itinerario para quienes necesiten desplazarse hacia o desde el Eje Cafetero mientras la pista y las instalaciones de Pereira normalizan su ritmo operativo.
No es raro encontrar que los viajeros que se desplazan por motivos de trabajo o turismo en el triángulo del café utilicen aeropuertos alternos como Armenia cuando ocurren contingencias en Pereira. Esta flexibilidad en la red de rutas puede ser una opción interesante para mantener la movilidad sin saturar las instalaciones que aún se encuentran en proceso de revisión y adecuación tras el movimiento telúrico.
Topes a las tarifas de los pasajes y logística de asistencia
Para mitigar las afectaciones económicas derivadas de la coyuntura, la compañía mantendrá activa la política de techos tarifarios en las rutas que conectan con la zona de la emergencia. Los pasajes para los trayectos hacia Pereira mantendrán un precio máximo de $228.000 por trayecto, mientras que los vuelos con destino a Armenia tendrán un límite tarifario de $234.000 por tramo. A estos montos se les deben adicionar las tasas aeroportuarias e impuestos fijados por la normativa vigente.
Junto con el transporte regular de pasajeros, el reinicio de las operaciones aéreas habilita nuevamente el envío de carga comercial y suministros de primera necesidad hacia el departamento de Risaralda. Esta capacidad logística se complementa con la disposición del programa Avión Solidario de la aerolínea, una iniciativa que coordina con entidades oficiales y organizaciones de socorro el traslado sin costo de insumos de emergencia, equipos médicos y personal de ayuda humanitaria asignado a las tareas de atención en las zonas afectadas por el terremoto.
Sobre el reinicio de los itinerarios, Erika Zarante, CEO de LATAM Airlines Colombia, destacó que la reapertura del aeropuerto Matecaña permite restablecer la integración de Pereira con la red nacional e internacional de la compañía, disponiendo la infraestructura de transporte al servicio de las necesidades logísticas de la comunidad afectada durante la fase de recuperación.
Flexibilidad y alternativas para pasajeros afectados
Para los usuarios que tenían tiquetes comprados para volar entre el 10 y el 31 de agosto de 2026 desde o hacia los aeropuertos de Pereira, Armenia o Cali, la aerolínea extendió su paquete de medidas de flexibilidad. Es común ver que en situaciones de desastre natural los planes de viaje de miles de turistas se interrumpan de forma imprevista, por lo que este tipo de políticas alivia la incertidumbre financiera de los usuarios.
Los clientes impactados por la suspensión de vuelos o las alteraciones del servicio disponen de tres opciones principales. En primer lugar, pueden realizar modificaciones en la fecha o en la hora de su vuelo sin incurrir en cobro de penalidades, multas o cobros por diferencia de tarifa. En segundo lugar, tienen la posibilidad de solicitar la devolución total del dinero abonado por el tiquete sin cargos administrativos adicionales. Por último, se habilita la opción de realizar un cambio de ruta, sujeto a la disponibilidad de asientos dentro de la misma cabina contratada originalmente.
Todas estas opciones de reprogramación permiten a los usuarios aplazar y efectuar sus desplazamientos hasta por un periodo de un año contado a partir de la fecha del vuelo original. Antes de trasladarse a las terminales aéreas, la empresa recomienda a los viajeros verificar el estado actualizado de su itinerario mediante la herramienta Mis Viajes en la página web oficial o en la aplicación móvil de la aerolínea, además de permanecer atentos a las notificaciones electrónicas enviadas a sus datos de contacto registrados.