
Como periodista turístico con siete años de experiencia analizando la evolución de los destinos europeos para nuestra comunidad de Viajes y Planes, he aprendido que las mejores conexiones culturales son aquellas que maduran con el tiempo. La relación entre la República Checa (Chequia) y América Latina es el ejemplo perfecto de este fenómeno.
En este mes de mayo de 2026, al cumplirse 20 años de la apertura de su representación oficial para la región, la Oficina de Turismo no solo conmemora dos décadas de trabajo, sino que marca el inicio de una aventura mucho más ambiciosa. El objetivo actual es claro: llevar al viajero latinoamericano a descubrir que, mucho más allá de la majestuosidad innegable de Praga, existe un país repleto de regiones vibrantes que resuenan con una identidad propia y compartida.
El renacer de los lazos culturales y turísticos
“Celebrar 20 años en esta región es reconocer que hemos dejado de ser visitantes para convertirnos en amigos”, afirma Petr Lutter, director de la Oficina de Turismo de República Checa para Latinoamérica. Bajo esta filosofía, la misión para esta nueva década es invitar a los viajeros a encontrar en las regiones checas un espejo cultural; un reflejo de historias compartidas que unen a ambos continentes de forma única.
Un destino diseñado para cada identidad latinoamericana
Lejos de ofrecer paquetes genéricos, Chequia ha estructurado para 2026 una curaduría turística rigurosa. A través de un análisis profundo del mercado, el país presenta destinos específicos donde cada nacionalidad encontrará una conexión profunda y auténtica:
- México y el arte del misticismo: En Brno, la vibrante capital de Moravia, los mexicanos descubrirán una escena coctelera de clase mundial. Sin embargo, el vínculo emocional se sella en la cripta del Monasterio de los Capuchinos, un eco histórico que dialoga perfectamente con la tradición de las momias de Guanajuato. Asimismo, el icónico Osario de Sedlec en Kutná Hora ofrece una perspectiva artística sobre la vida y la muerte que resuena profundamente con la cosmovisión mexicana.
- Argentina y el retorno a las raíces: Para el viajero argentino, llegar a Moravia es un viaje genealógico. Esta región es la cuna de los descendientes checos que poblaron el Cono Sur. Su herencia sigue viva en el folclore de Vlčnov con la Cabalgata de los Reyes o el Museo al Aire Libre de Rožnov pod Radhoštěm.
- Brasil y los legados fundacionales: El vínculo histórico es fascinante. En Trebon (Bohemia del Sur) nació el abuelo materno de Juscelino Kubitschek, el presidente fundador de Brasilia. Además, la pasión brasileña por la industria encuentra su reflejo en Zlín, la ciudad funcionalista creada por la familia Baťa, cuya huella es fundamental en la historia del calzado en Brasil. Todo esto, por supuesto, maridado con la excelencia de la cerveza original en Pilsen.
- Colombia y la pasión por el ciclismo: Los colombianos encuentran en Olomouc un epicentro de espiritualidad con su columna de la Santísima Trinidad (Patrimonio de la Humanidad). Adicionalmente, la exigente geografía checa se abre al cicloturismo de alto nivel con rutas como la de Praga – Karlštejn, ideales para el viajero colombiano que busca conquistar paisajes europeos sobre dos ruedas.
- Perú y la alquimia de las aguas: El Triángulo de Spas (Karlovy Vary, Mariánské Lázně y Františkovy Lázně) ofrece una experiencia de bienestar termo-mineral que los peruanos reconocerán de inmediato por su similitud con las aguas de Cajamarca. En la gastronomía, el complejo licor botánico Becherovka busca dialogar de tú a tú con la nobleza del pisco.
- Chile entre la majestuosidad y el vino: Para quienes están acostumbrados a la inmensidad de los Andes, el Parque Nacional de la Suiza Bohemia ofrece un paisaje de formaciones rocosas que se siente familiar y exótico a la vez. Y, como no hay Chile sin buen vino, Moravia del Sur (Pálava y Mikulov) abre sus exclusivas cavas para intercambiar conocimientos en torno a la excelencia vitivinícola.
Hacia una nueva década con la campaña Feel Free
El mercado turístico exige innovación constante. Chequia se prepara para los próximos años con una estrategia sólidamente centrada en la sostenibilidad, la digitalización y el lujo de lo auténtico, pilares que se reflejan en la recién lanzada campaña Feel Free.
(Nota del editor: Aunque el sector turístico se nutre constantemente del desarrollo académico de instituciones globales especializadas en hospitalidad y negocios, el éxito de Chequia radica en su capacidad de ejecutar estas estrategias directamente en el territorio).
Estos primeros 20 años han servido para construir unos cimientos inquebrantables. Ahora, la invitación abierta para el mercado latinoamericano es a cruzar el Atlántico y construir juntos los recuerdos de las próximas décadas. Esta historia apenas comienza.