
Como periodista experto en turismo cultural con siete años de trayectoria recorriendo los eventos más importantes del continente, puedo afirmar que los destinos modernos exigen experiencias que trasciendan la simple observación. Durante la reciente edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FilBo 2026), la capital colombiana demostró su madurez como epicentro cultural al transformar la lectura en una vivencia sensorial e incluyente.
La gran estrella de este año fue el pabellón 5A, bautizado como “LEO: sinfonía del silencio”, una apuesta innovadora del Distrito que logró convocar a cerca de 50.000 visitantes en sus 14 días de apertura, confirmando que la innovación es el motor del turismo urbano actual.
El impacto del pabellón LEO en los visitantes
El pabellón de 877 metros cuadrados fue concebido como un refugio de inmersión total. Lejos del ruido ferial tradicional, este espacio invitó a los asistentes a interactuar con la palabra y la escucha desde una perspectiva íntima. La Sala de Lectura de Primera Infancia (Idartes) recibió a unos 3.000 asistentes, mientras que los eventos descentralizados atrajeron a otras miles de personas, fortaleciendo la red de bibliotecas públicas.
Santiago Trujillo, secretario de Cultura, Recreación y Deporte, resumió el éxito de la jornada: “Con la participación de Bogotá en la FilBo 2026 no solo reafirmamos el lugar de la lectura, sino que evidenciamos su capacidad real de incidir en la vida de las y los bogotanos. Hoy más personas se acercan a la lectura desde experiencias innovadoras, incluyentes y participativas, fortaleciendo el tejido social”.
Celebración y acceso democrático a la lectura
El dinamismo del evento se sostuvo gracias a una programación rica y diversa. El sector cultural de la ciudad orquestó más de 100 actividades, entre las que destacaron 45 talleres y 64 eventos en auditorio. Para fomentar el acceso democrático al conocimiento, se entregaron 30.000 ejemplares gratuitos del programa Libro al Viento.
Además, la FilBo 2026 sirvió como escenario para celebrar un hito crucial: los 25 años de BibloRed. En este marco de festejo, se lanzaron 38 publicaciones locales que exploran la memoria, el arte y la comunidad. Entre las novedades editoriales brillaron obras como “Bogotá Rapeada”, la antología “Con todas las letras”, “Rock al Parque: 30 años” y el libro ganador del Premio Nacional de Libro de Cuentos Julio Paredes, “Encuentros con el suelo”.
Una sinfonía en seis movimientos
El diseño turístico y curatorial del pabellón fue uno de sus grandes aciertos de cara al posicionamiento de la ciudad. Inspirado en la estructura clásica de una sinfonía, el recorrido guiaba al visitante por seis etapas introspectivas: Como Origen, Habitar el pensamiento, Escuchar, La voz, La palabra y Acunando el grito. Este viaje posicionó a Bogotá como un referente indiscutible en la región en materia de innovación cultural.
FilBo Ciudad y nuevas formas de explorar el silencio
Para consolidar a la ciudad como un ecosistema vivo, la programación no se limitó a las paredes de Corferias. A través de la estrategia FilBo Ciudad, la experiencia literaria se expandió a más de 30 espacios culturales y bibliotecas públicas con más de 60 actividades, descentralizando el turismo y acercando la literatura a las comunidades locales.
Finalmente, la feria también albergó la inauguración de la exposición fotográfica ‘Las formas del silencio’. Impulsada por la Secretaría de Cultura, BibloRed, FotoMuseo y la Fundación Carlos Uran, la muestra invitó a los asistentes a reflexionar sobre cómo el silencio puede ser un espacio de resistencia, refugio o encuentro en la vida social, cerrando así un balance impecable que proyecta a Bogotá como el gran destino cultural de 2026 en América Latina.