
Preparar cócteles en casa se ha convertido en una práctica cada vez más común entre quienes buscan explorar nuevos sabores y elevar sus momentos cotidianos. Más allá de seguir una receta, la mixología implica entender proporciones, técnicas y detalles que marcan la diferencia en cada preparación.
“Hoy vemos un consumidor mucho más informado y curioso, que no solo busca un buen resultado, sino entender qué hay detrás de cada cóctel: las proporciones, la calidad de los ingredientes y la técnica. Esa curiosidad ha hecho que la mixología en casa evolucione hacia algo más intencional, donde el proceso cobra tanto valor como el resultado. En ese camino, los clásicos siguen siendo fundamentales, porque permiten aprender las bases y ganar criterio para explorar con mayor confianza”, afirmó Susana Rojas, gerente de marca de Pernod Ricard Colombia.
En esa búsqueda por hacer del momento algo propio, la mixología también ha cambiado. Según ha identificado Pernod Ricard, el consumidor actual no solo busca replicar cócteles en casa, sino entenderlos. Dominar proporciones, elegir mejor los ingredientes y perfeccionar la técnica. En ese contexto, los clásicos se mantienen como la mejor puerta de entrada. No solo por su popularidad, sino porque enseñan (casi sin darse cuenta) las bases de un buen cóctel.
Cocteles clásicos
Margarita (con Ojo de Tigre)
Un básico para entender el equilibrio entre acidez, dulzor y alcohol.
Ingredientes
- 50 ml de mezcal Ojo de Tigre
- 25 ml de jugo de limón fresco
- 20 ml de licor de naranja
- Hielo y sal
Preparación: agitar todos los ingredientes con hielo y colar en una copa escarchada.
Tip: ajusta el nivel de acidez según el limón; el balance es la clave.
Old Fashioned (con The Glenlivet)
Un clásico que pone a prueba la técnica y resalta el carácter del whisky.
Ingredientes
- 50 ml de The Glenlivet
- 1 terrón de azúcar o 10 ml de sirope simple
- 2–3 gotas de bitters
- Piel de naranja
- Hielo
Preparación: mezclar el azúcar y los bitters, añadir hielo y el whisky, y remover suavemente. Finalizar con piel de naranja.
Tip: no sobremezclar; la dilución controlada es clave para mantener la estructura.
Whisky Highball (con Chivas Regal)
Una opción elegante y refrescante que resalta la calidad del destilado.
Ingredientes
- 50 ml de Chivas Regal
- 120 ml de soda
- Hielo
- Twist de limón
Preparación: servir en vaso alto con hielo, añadir el whisky y completar con soda. Mezclar suavemente.
Tip: usa hielo sólido y abundante para conservar la carbonatación.
Daiquirí (con Ron La Hechicera)
Un cóctel simple que exige precisión en técnica y proporciones.
Ingredientes:
- 50 ml de Ron La Hechicera
- 25 ml de jugo de limón
- 15 ml de sirope simple
- Hielo
Preparación: agitar y colar en una copa fría.
Tip: el agitado define la textura, no lo subestimes.
El interés por la mixología también ha cambiado la forma en que las personas se relacionan con lo que consumen. Hoy, preparar un cóctel implica prestar atención a la calidad de los ingredientes, el tipo de hielo y la presentación. Además, el conocimiento que antes estaba concentrado en barras especializadas es cada vez más accesible, lo que permite que más personas experimenten y perfeccionen su técnica desde casa.
En ese contexto, la tendencia es clara: menos ingredientes, mejor ejecución.