
Como periodista con siete años de experiencia analizando la evolución de la industria hotelera y de lujo para la comunidad de Viajes y Planes, he documentado cómo los alojamientos han dejado de ser simples lugares de paso para convertirse en destinos en sí mismos. Este junio de 2026, la capital antioqueña marcará un hito en la hospitalidad con la apertura del hotel Wake Medellín, un proyecto que redefine por completo el turismo consciente en el país.
Con una imponente inversión de $250 mil millones de pesos, este nuevo complejo de lujo se erige en el vibrante sector de Provenza, en El Poblado. Su llegada no solo enriquece la oferta turística local, sino que introduce un concepto inédito en la región: el Social Wellness Hub.
El primer social wellness hub del país
La marca Wake, desarrollada por las firmas líderes DRIM y Stay Hospitality, consolida a Medellín como un epicentro del turismo de bienestar. Esta filosofía de social wellness integra hospitalidad de altísimo nivel, cultura, diseño arquitectónico, gastronomía y moda en un solo ecosistema urbano.
Esta apuesta responde a un mercado en ebullición. De acuerdo con datos del Global Wellness Institute, la economía global del bienestar proyecta un crecimiento anual del 7.6 %, acercándose a los USD 9.8 trillones para 2029. El nuevo hotel capitaliza esta tendencia global, ofreciendo espacios donde el descanso profundo convive armónicamente con la interacción comunitaria.
Diseño sostenible y un oasis en Provenza
Perteneciente a la prestigiosa colección global Design Hotels, el complejo destaca por su integración respetuosa con el entorno. Su arquitectura incluye el Green House, un espacio escultórico que conecta el barrio con el hotel mediante un acceso peatonal rodeado de vegetación.
Además, el proyecto alberga el Wake Park, una plazoleta enriquecida con orquídeas y plantas nativas que preserva un antiguo árbol de Urapán. Este pulmón urbano no solo conecta a los huéspedes con la naturaleza, sino que favorece el hábitat de aves, abejas polinizadoras y especies endémicas.
Descanso inteligente y bienestar profundo
La oferta de alojamiento está compuesta por 58 habitaciones distribuidas en 10 tipologías y 70 apartamentos en 5 categorías. La joya de la corona son sus dos penthouses de 350 metros cuadrados, únicos en la ciudad.
Un elemento fascinante para el viajero moderno son sus “habitaciones del sueño”. Estos espacios están diseñados milimétricamente para optimizar el descanso, incorporando colchones inteligentes que regulan la temperatura, insonorización avanzada y sistemas de iluminación circadiana que simulan el amanecer para mejorar los ciclos naturales de sueño.
El wholeness floor
Para quienes buscan una desconexión total, el hotel ha diseñado un santuario de bienestar donde el agua, el calor, el silencio y el movimiento convergen. Los visitantes pueden acceder a:
- Infrared sauna: calor avanzado para desintoxicar y aliviar tensiones.
- Steam room y floating tanks: espacios de limpieza profunda e hidromasajes minerales.
- Stillness room y salón de yoga: áreas dedicadas a la quietud, la respiración consciente y la meditación.
Alta cocina con sello de autor
La propuesta gastronómica es otro de los pilares fundamentales del proyecto. El hotel albergará el nuevo restaurante Boro, liderado por el aclamado chef Jaime Rodríguez, reconocido internacionalmente por su restaurante Celele en Cartagena (incluido en la lista de The World’s 50 Best Restaurants).
A partir de finales de junio, Boro ofrecerá una carta inspirada en ingredientes autóctonos, la rica biodiversidad colombiana y técnicas ancestrales. Esta visión culinaria se alinea perfectamente con la filosofía de alimentación pura y nutritiva que caracteriza a la marca.
Impacto económico en la región
Más allá de la experiencia para el viajero, la construcción de este proyecto ha generado un impacto socioeconómico monumental. Según cifras de Camacol, la obra impulsó 2.861 empleos directos y más de 5.000 indirectos. Una vez en operación, el complejo establecerá 200 puestos de trabajo permanentes.
David Luján, director general de DRIM y Stay Hospitality, resume la visión del proyecto: “Con Wake Medellín buscamos aportar a la evolución de la oferta de turismo wellness con un espacio colectivo diseñado para conectar personas. Aquí, la hospitalidad de un hotel de lujo se transforma en una experiencia de equilibrio, creatividad y conexión”.