
Como analista con siete años de experiencia cubriendo la evolución del sector para medios especializados, he observado que el primer mes del año suele ser el termómetro definitivo para las proyecciones turísticas. Los resultados de la Encuesta Mensual de Alojamiento (EMA) del DANE, analizados recientemente por COTELCO, revelan que enero de 2026 ha sido un periodo de ajustes y moderación para la industria en el país.
El análisis se centra en tres pilares fundamentales que dictan la salud del sector: el porcentaje de ocupación, la generación de empleo y los ingresos reales. Los datos indican una desaceleración que invita a una reflexión profunda sobre la competitividad y la formalidad en la prestación de servicios.
Descenso en la ocupación nacional y disparidad regional
Durante enero de 2026, el porcentaje de ocupación en los establecimientos de alojamiento turístico en Colombia se situó en un 49,7 %. Esta cifra representa una disminución de -0,8 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes de 2025. Aunque parece una variación leve, el comportamiento a nivel regional muestra una realidad mucho más fragmentada.
De las 12 regiones evaluadas, 7 registraron números rojos. Bogotá D.C. fue la zona más impactada con una caída de -2,7 puntos porcentuales, pasando de 49,0 % a 46,3 %. Le siguieron la región Caribe con un descenso de -2,5 p.p. y el Eje Cafetero con -2,3 p.p. Por el contrario, destinos como San Andrés y Providencia mostraron una resiliencia notable al reportar un ligero crecimiento en su ocupación.
Impacto en el personal ocupado y ajustes en la contratación
La dinámica de ocupación tiene un efecto directo en la fuerza laboral. En enero de 2026, el personal ocupado en el sector registró una caída del -3,1 % a nivel nacional. Este ajuste sugiere que los establecimientos están adaptando sus plantillas a una demanda que, al menos en el inicio del año, no cumplió con las expectativas de crecimiento.
Las regiones que experimentaron los mayores recortes de personal fueron San Andrés y Providencia (-11,1 %), a pesar de su estabilidad en ocupación, y los Llanos Orientales (-7,8 %). Estos datos reflejan la presión operativa que enfrentan los empresarios hoteleros para mantener la sostenibilidad de sus negocios en un entorno económico complejo.
Ingresos reales: una reducción que preocupa al sector
Quizás el dato más crítico del informe de COTELCO sea la variación en los ingresos reales. A nivel nacional, estos cayeron un -4,1 % frente a enero de 2025. Esta disminución en la capacidad de generación de caja de los hoteles y alojamientos afecta directamente la inversión y el mantenimiento de la infraestructura turística.
Bogotá D.C. volvió a liderar las cifras negativas con una reducción del -9,2 % en sus ingresos, seguida por San Andrés y Providencia con un -8,8 %. Llama la atención que, a pesar de las caídas generalizadas, regiones como el Golfo de Morrosquillo y la Sabana lograron un incremento atípico del 18,8 %, demostrando que algunos nichos específicos están encontrando nuevas rutas de crecimiento.
Hacia una mayor competitividad y lucha contra la informalidad
Ante este panorama, desde COTELCO se ha hecho un llamado urgente al Gobierno y a las autoridades locales para fortalecer la competitividad. El enfoque principal debe ser la reducción de la informalidad en la prestación de servicios de alojamiento. La competencia desleal no solo distorsiona los precios del mercado, sino que pone en riesgo la calidad del destino Colombia ante el viajero internacional.
Para garantizar un crecimiento equilibrado en lo que resta de 2026, es imperativo promover políticas de formalización empresarial y asegurar que todos los actores cumplan con la normativa vigente. Solo así se podrán crear condiciones de competencia equitativas que permitan al sector hotelero formal seguir siendo el motor del desarrollo turístico en las regiones.